domingo 31 de enero de 2010

Nota aclaratoria


T. Rex: Evolucion de la velocidad

El estudio, considerado como el más exacto realizado hasta ahora, atribuye al T. rex una velocidad de 29 kilómetros por hora. Resulta modesta si la comparamos con la de unos 60 kilómetros por hora que alcanzaba el bípedo Compsognathus y que se parece a la estimada por la supercomputadora para el más veloz de los animales bípedos que hoy viven: el avestruz.

Según explican los miembros del equipo, encabezado por el especialista en biomecánica Bill Sellers y el paleontólogo Phil Manning, la exactitud de sus resultados se produjo debido a la capacidad de la supercomputadora para emplear directamente con cada modelo de dinosaurio los datos requeridos, sin extrapolaciones peligrosas.

Nota aclaratoria:
Sin ánimo de contradecir la información ofrecida en este reportaje, debo decir, que hace tiempo en un video de Discovery Channel, y también varias noticias colgadas en internet y algunos datos ofrecidos en los programas de Zeta Multimedia, aplican varias teorías, cada una con sus más y sus menos, lo que deja en duda si el dato que dan en este video puede ser real o no, porque hay una teoría que dice que el T-Rex es carroñero, y que no podía correr mucho, porque aunque tuviese fuerte musculatura si se caía no podía volver a levantarse, quedando en una posición Postmorten y muriendo al cavo de unos días.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Pteranodon


Pteranodon (Del griego "alado sin dientes") es un género de pterosaurios pterodactiloideos. Vivió hace 85 millones de años en el Cretácico Superior. Se han encontrado restos fósiles en Kansas (Estados Unidos) y en Inglaterra.
Características
Carecía prácticamente de cola; su cabeza era más ancha que la de las formas jurásicas, con una prolongación a modo de cresta y sin dientes. Su gran cresta en la parte posterior de la cabeza probablemente le ayudaba a equilibrar el peso del pico y de la pesca. Pesó hasta 20 kg y midió hasta 9 m de envergadura. Sus patas eran tan débiles que se duda de que pudiesen andar por el suelo.
Dieta
Su dieta era piscívora (se ha encontrado huesos fosilizados de peces en el estómago de un espécimen). Seguramente empleaba su largo pico a modo de pala para capturar peces mientras volaba cerca de la superficie del mar. Una bolsa bajo el pico le permitía almacenar pescado, como el pelícano actual.
Especies
Se han descrito varias especies de Pteranodon, aunque no todas están bien fundamentadas. Las mejor establecidas se distinguen por la forma de la cresta; en Pteranodon longiceps es recta y se dirige hacia atrás, mientras que en Pteranodon sternbergi es más vertical y profunda.

Cultura popular


El pteranodón ha aparecido en muchas películas, como El mundo perdido: Parque Jurásico II unos pocos segundos al final y Parque Jurásico III en donde lo representan erróneamente, dado que tiene dientes y su nombre significa alado y sin dientes.


También apareció en la serie de itv Primeval en donde lo creen el principal depredador, al final se sabe que el que causa las muertes es una parvada de Anurognathus.


También aparece en la serie animada Dino Rey son una carta de asistencia llamada Ala de Acero/Metal.

viernes 3 de julio de 2009

Caminando entre Monstruos

Apto para todos los públicos

Parte 1



Parte 2



Parte 3



Parte 4



Parte 5



Parte 6



Parte 7



Parte 8

martes 30 de junio de 2009

Foto de Maiasauria

Foto de Maiasauria Adulto

Foto de Maiasauria

Foto de crías de Maiasauria

Maiasaura

Maiasaura ("lagarto buena madre") es un género representado por una única especie de dinosaurio ornitópodo hadrosáurido, que vivió a finales del período Cretácico superior, hace aproximadamente 80 y 70 millones de años, en el Campaniano, en lo que es hoy Norteamérica. Junto a los restos descubiertos se encotraron decenas de nidos, en lo que hoy se lama de Montaña de los Huevos (Egg´s Mountain), en Montana, Estados Unidos. Ésta fue la primer prueba de que los dinosaurios gigantes alimentaban sus crias.

Descripción

Maiasauria medía entre 6 y 9 metros de longitud con un peso de casi 2 toneladas. La disposición de los huesos indica que su manera de caminar usual era bípeda, y su gran cola aplanada por los lados ayudaba a mantener el equilibrio. Si bien esta posición era útil para conseguir hojas de los árboles, seguramente se colocaban a cuatro patas para comer matorrales bajos.

Alimentación

Se alimentaba de plantas, hojas, frutas y semillas. Su hocico, con forma de pico de pato típica de los hadrosáuridos poseía varias hileras de dientes en la parte posterior de la boca que trituraban el alimento una vez se cortaba con el pico. En la parte superior del cráneo tenían una protuberancia ósea, sobre las dos cuencas oculares. Un adulto tenía que comer 90 kg. De vegetales para poder tener buena salud.

Historia

Maiasaura fue descubierto por el paleontólogo de dinosaurios Jack Horner (el consejero paleontológico de las películas de Parque Jurásico) y Robert Makela en la Formación Do Medicinas de Montana, en el año 1979. Llamó al dinosaurio Maiasaura después de una serie de nidos con restos de cáscaras de huevo, esqueletos de pequeños Maiasaura y fósiles de hojas, frutas y semillas.
Los nidos eran agujeros en el barro, de considerable tamaño y forma circular. Esta fue la primera prueba de dinosaurios gigantescos que cuidaban a sus crías de todo peligro hasta que sean jóvenes y puedan cuidarse solo haciendo sus propios nidos. Antes de hallar dichos nidos, estaba aceptada la idea de que no se proporcionaba ningún tipo de atención a los huevos.

Cuando se continuó con las excavaciones, apenas un año después aparecieron una ingente cantidad de nidos agrupados, por lo que el lugar fue bautizado como la Montaña de los Huevos. Más de 200 especímenes, en todas las etapas de edad, han sido encontrados.

Clasificación

Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Ornithischia
Suborden: Neornithischia
Infraorden: Ornithopoda
Familia: Hadrosauridae
Subfamilia: Hadrosaurinae
Tribu: Maiasaurini
Género: Maiasaura

La relación filogenética más cercana del género Maiasaura parece corresponder con Brachylophosaurus. Para reflejar esto, ambos géneros aparecen dentro de la misma tribu. De esta manera quedan diferenciados del resto de componentes de esa subfamilia: Aralosaurus, Hadrosaurus y Gryposaurus.

Paleobiología

Debido a la gran cantidad de nidos y esqueletos encontrados en Norteamérica, los expertos creen que los maiasaura vivían en enormes manadas nómadas, que anualmente regresaban al mismo lugar de reproducción. Es posible que los nidos fueran reutilizados de un año a otro. Todas las crías que llegaran a la edad adulta, se convertirían en nuevos integrantes de la gran manada. El maiasauria fue contemporáneo al orodromeo, trodonte, el ceratópsido centrosaurio, el macizo euoplocéfalo y parientes más tempranos del tiranosaurio, Daspletosaurio y albertosaurio.

Esqueleto de un maiasaura juvenil en el Museo de Montana.
Estos animales no estaban dotados con poderosas armas para repelir a los depredadores, por lo que probablemente utilizaran la huida o el camuflaje como estrategia. Es posible que poseyeran los sentidos del oído y la vista muy desarrollados para descubrir a los intrusos. Se cree que quizá pudieran esconderse sumergiéndose en lagos o ríos.

Nidos

Los maiasaurias vivian en manadas de hasta 10.000 individuos; criaban a sus jovenes en colonias de anidamiento. Los nidos estaban muy cerca uno del otro, como en las aves modernas actuales, con un espacio entre los nidos de alrededor de 7 metros, menos que el largo de un adulto.[] Maiasaura excavaba en el suelo un hueco de 2 m. de diámetro con forma de cráter. Estos nidos estaban hechos de tierra y contenían cada uno entr 30 a 40 huevos en un patron circular o espiralado. Los huevos son de aproximadamente el tamaño de los huevos de un avestruz.

Los huevos fueron incubados por el calor resultante de la vegetación en descomposición puesta en el nido por los padres, en vez de que un padre los empollara sentandoce en el nido. Los fósiles de maiasauras bebé demuestran que sus piernas no eran completamente desarrolladas y eran incapaces de caminar. Los fósiles también demuestran que sus dientes fueron usados, así que significa que los adultos trajeron el alimento al nido.

Las crias crecieron de un tamaño 16 a 58 centímetros de largo en el plazo de su primer año. A este punto, o quizás después de otro año, el animal abandonaba el nido. Esta alta tasa de crecimiento puede ser evidencia de que poseian sangre caliente. Las crias tenían diversas proporciones faciales de los adultos, con ojos más grandes y un hocico más corto. Estas características se asocian a las crias y son comunes entre los animales que son dependientes de sus padres para su supervivencia durante los primeros tiempos de vida.

Instinto maternal

Este ornitópodo cuando se apareaba, un tiempo después hacia un nido en el que ponía entre 18 y 30 huevos y esperaba hasta que nacieran. Durante la incubación, los bebés medían 50 cm de longitud y tenían huesos ligeros, extremidades largas y débiles, columna vertebral arqueada y cuello en forma de U semejante al de los adultos. Los individuos pequeños permanecían siempre en el nido porque sus patas débiles les impedían correr o caminar. Otro trabajo que tenía que encargarse la madre maiasauria era llevarles alimento al nido a las crías, las cuales no podían recolectar alimento. Sin embargo, sus dientes estaban desgastados, lo que indica un cuidado parental prolongado. Probablemente los padres masicaban las plantas duras para facilitarles el alimento a sus crías. También se ha especulado con la posibilidad que los adultos hicieran turnos de vigilancia.

Crecimiento

La cría permanecía en el nido por 2 años. Los bebés crecían muy rápido, duplicaban su longitud en tan solo cuatro semanas. Las patas se volvían más fuertes y las caderas formaban una conexión con la columna vertebral. Es probable que el maiasauria joven se aventurara a alejarse del nido, en busca de alimento, bajo vigilancia de uno de los padres. Por medio de fósiles se ha descubierto que cuando alcanzaba aproximadamente 1,5 m. de largo ya estaba listo para abandonar el nido y unirse a la manada.
Crecían muy rápido, de hecho el crecer rápido es una de las teorías por las cuales los dinosaurios son de sangre caliente porque han necesitado alimentarse mucho para crecer de ese modo, lo que hacen normalmente los animales de sangre caliente. Ya cuando el maiasauria tenía 2 años de edad, alcanzaba longitudes de 3 m. Pero ya llegaba a la edad adulta cuando tenía entre 4 y 6 años. Las extremidades eran cortas y robustas y las patas más largas que los brazos. Al parecer la maiasauria hembra regresaba a anidar cada año al mismo lugar, hasta con 10000 animales más.
Cuando los jóvenes eran lo suficientemente fuertes debían migrar a otros bosques para asegurar el alimento de la manada, todas estas características se las ha afirmado por medio del hallazgo de fósiles, de esa forma se ha desifrado todo sobre su crecimiento y actitud.

martes 19 de mayo de 2009

Otra foto del trilobite


Trilobite


Hoy volvemos atrás para hablar del trilobite:


Los trilobites (Trilobita, del latín, "tres lóbulos") son una clase de artrópodos extintos, dentro del subfilo Trilobitomorpha. Son los fósiles más característicos de la Era Paleozoica (Era Primaria).
Se han descrito casi 4.000 especies.
Aparecieron en el período Cámbrico (al inicio del Paleozoico), y empezaron a diversificarse ya en el Cámbrico inferior.
Tras la extinción masiva de finales del Cámbrico sólo sobrevivieron las formas que habitaban ambientes pelágicos, de aguas profundas.
Durante el Ordovícico alcanzaron su máxima diversidad y ocuparon casi todos los nichos ecológicos marinos. A partir del Silúrico presentaron pocos cambios, hasta que en las crisis del Devónico medio y superior sufrieron una importante reducción, extinguiéndose todos los órdenes excepto Proetida.
Durante el Carbonífero los representantes del grupo son escasos y restringidos a ambientes de arrecife. Los últimos trilobites, ya sólo habitantes de aguas someras, desaparecieron durante la crisis del límite Permo-Triásico (hace unos 250 millones de años). Por tanto, su presencia en la Tierra se prolongó durante todo el Paleozoico, más de 300 millones de años. Los trilobites son tan abundantes y han sido tan profundamente estudiados, que probablemente sean el grupo de animales fósiles más conocidos.
Inicialmente se consideraron antepasados de los crustáceos (en especial la cochinilla de humedad terrestre, que comparte ciertas características en común) o incluso de todos los artrópodos (ya que fueron los primeros en aparecer en el registro fósil). Hoy se les considera como un grupo independiente, separados de mandibulados y quelicerados.


Morfología:

Los trilobites tienen el cuerpo aplanado y liso, más o menos oval y dividido en tres tagmas, céfalon (cefalón), tórax y pigidio; tórax y pigidio forman el tronco. Presentan dos surcos longitudinales que dividen el cuerpo en tres lóbulos claramente delimitados (de donde deriva su nombre): uno central (llamado glabela en el céfalon y raquis en el tronco) y dos laterales (denominados genas o mejillas en el céfalon y pleuras en el tronco). El tegumento dorsal era una gruesa cutícula impregnada de carbonato cálcico, lo que ha facilitado su fosilización. Su tamaño varía desde unos pocos milímetros a más 60 cm en algunas especies gigantes.


Céfalon :


El céfalon ("cabeza") es el resultado de la fusión total de diversos segmentos, y no muestra restos externos de metamerización. Las genas se prolongan por los lados y por detrás por dos puntas genales; las genas están divididas en dos partes por una sutura: una gena fija interna (fixigena) y una gena móvil externa (librigena). La estructura formada por la glabela y las fixigenas se denomina cranidio ("cranidium"). En la cara ventral se localiza el hipostoma, una placa suspendida bajo la glabela que protegía la boca.
Sobre las genas hay un par de grandes ojos compuestos sorprendentemente evolucionados (en algunas especies situados sobre pedúnculos), análogos a los de parientes actuales como los crustáceos e insectos. De hecho, los trilobites fueron los primeros animales en desarrollar ojos complejos, lo que probablemente influyó en su éxito evolutivo. En la parte ventral del céfalon se insertan las antenas unirrámeas, largas y multiarticuladas, y se abre la boca, tras la cual hay tres pares de patas muy similares entre sí. Las antenas son equivalentes, por su posición preoral, a las de los insectos y miriápodos y al primer par de los crustáceos.

Tórax:


El tórax lo formaban entre 2 y 40 metámeros bien diferenciados; están articulados entre sí permitiendo el encabalgamiento de segmentos contiguos con lo que el animal podía enrollarse en forma de bola. Ventralmente, cada metámero lleva un par de patas parecidos entre sí y a las del céfalon.

Pigidio:


El pigidio forma la parte final del cuerpo y consta de un número variable de metámeros fusionados que forman una estructura compacta. Cada segmento lleva un par de patas similares a las del céfalon y del tórax; a veces, hay un par de cercos apicales multiarticulados.

Apéndices:


Las patas de los trilobites muestran una sorprendente uniformidad. Usualmente se consideran apéndices birrámeos, que comienzan en una precoxa, de la cual parte un exopodio multiarticulado y con expansiones foliáceas y que probablemente tuviera función branquial y nadadora, y una coxa de la que parte el endopodio, compuesto seis artejos y una uña terminal. Las extremidades estaban protegidas por unas expansiones laterales llamadas lóbulos pleurales, que se extendían hacia afuera desde el lóbulo axial central.
Este tipo de apéndices no son homologables con los apéndices de otros grupos de artrópodos. En los crustáceos que también tienen apéndices birrámeos, la rama externa (exopodio) se inserta en la coxa. Tampoco tienen relación directa con los apéndices de los Merostomados.

Paleobiología:

El desarrollo de los trilobites comportaba una serie de estadios larvales. Las especies más primitivas presentaban un desarrollo larvario completo mientras que en las posteriores el proceso se simplificaba.
El primer estadio larval se conoce como protaspis, formado básicamente por el céfalon. A éste seguía el estadio meraspis en el que se diferenciaban ya algunos segmentos del tórax y el pigidio. El tercer período u holaspis comprende las larvas que ya han adquirido la metamerización completa, pero son aun mucho más pequeñas que un adulto, al que se llegaba después de una serie de mudas.

Paleoecología:


Exclusivamente marinos, estaban totalmente ausentes de ambientes de agua dulce y salobre; por su forma aplanada, ojos en posición dorsal y dureza de la cara dorsal se deduce que la mayoría eran animales bentónicos. Seguramente eran micrófagos, filtrando el barro del fondo en que vivían para obtener el alimento, ya que carecían de apéndices excavadores o prénsiles, así como de piezas bucales trituradoras. Algunas especies se hicieron secundariamente pelágicas y desarrollaron expansiones espinosas para favorecer la flotabilidad. Estas espinas también estaban presentes en las larvas protaspis, que son, por tanto, consideradas formas pelágicas con un gran potencial colonizador.
La reducción y pérdida de los ojos experimentada por diversas especies está relacionada seguramente con una adaptación a la zona afótica y la colonización de aguas profundas.

Tafonomía:


Como consecuencia de las mudas es muy frecuente el hallazgo de exuvias desarticuladas en el registro fósil, sobre todo cefalones —o cranidios y mejillas librígenas por separado— y pigidios (un mismo individuo puede producir indicios múltiples de su existencia).


Icnofósiles:


A la actividad de los trilobites se atribuyen, principalmente, los icnofósiles Cruziana y Rusophycus. Normalmente se encuentran como contramoldes, en relieve invertido, en la base (cara inferior) de capas de arenisca o cuarcita.
Cruziana se interpreta como pístas fósiles debidas a la locomoción de trilobites, e incluye, dada la gran diversidad de Trilobita, numerosas paraespecies. Son pistas longitudinales formadas por dos surcos que dejan una cresta central, en ocasiones con otros dos surcos más pequeños laterales, y con finas estriaciones oblícuas en forma de "V" —que indican el sentido contrario al del avance—. También han recibido el nombre informal de "Bilobites", actualmente en desuso.
Rusophycus se interpreta como huellas de reposo. Se presentan como dos surcos, cortos y estriados, y más profundos que Cruciana.